De la Confusión a la iluminación.

Por: Mateo Zalamea.

 

Imagina que tu mente es un estanque lleno de hojas muertas. Los koans son como piedras que arrojas al agua: revuelven el lodo, dispersan las hojas y te permiten ver el fondo cristalino. Una vez que hayas superado la confusión inicial, puedes alcanzar un estado de claridad mental llamado satori.

 

 

El Zen, budismo a la japonesa que tanto gusta a los que buscan respuestas simples a preguntas complejas, tiene un arma secreta: los koans. No son enigmas o adivinanzas cualquiera. Son puñetazos al intelecto, acertijos diseñados para dejarte desubicado en el vacío, como camarón en fritada.

¿Qué es un koan? Pues, prepárate para la sorpresa: no tiene una respuesta concreta. Es una pregunta sin respuesta, una paradoja que te obliga a salirte del camino del pensamiento lógico. Un ejemplo: «¿Cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?».

 

Los koans son herramientas pedagógicas que buscan trascender la lógica discursiva y provocar una comprensión intuitiva de la realidad. Su naturaleza paradójica desafía el intelecto y fuerza al estudiante a cuestionar sus propias limitaciones conceptuales (Aitken, 2002, p. 45).

 

¿Y para qué sirven? Pues, según los maestros zen, para sacudirte mentalmente. El objetivo no es encontrar una respuesta intelectual, sino experimentar una especie de cortocircuito en el cerebro que te permita ver la realidad de otra manera. Es como un golpe en la cabeza, pero espiritual.

 

Los koans no son acertijos lógicos que deban resolverse intelectualmente. Son invitaciones a la introspección profunda, diseñadas para sacudir el pensamiento ordinario y abrir la mente a una nueva forma de ver (Suzuki, 1970, p. 123).

 

Imagina que tu mente es un estanque lleno de hojas muertas. Los koans son como piedras que arrojas al agua: revuelven el lodo, dispersan las hojas y te permiten ver el fondo cristalino. Una vez que hayas superado la confusión inicial, puedes alcanzar un estado de claridad mental llamado satori.

Claro, todo esto suena muy bonito, pero ¿qué pasa si no lo entiendes? Pues, que sigues siendo un simple mortal, con tus dudas y tus miedos. Los koans no son para todos, requieren una cierta predisposición a la locura y una buena dosis de paciencia.

 

La comprensión de un koan no surge de la mera comprensión intelectual, sino de una experiencia directa y personal. Es un encuentro íntimo con la verdad que trasciende las palabras y los conceptos (Hoffman, 2018, p. 78).

Los koans son como dedos que apuntan a la luna. No son la luna en sí mismos, pero pueden guiarnos hacia ella. La iluminación es la experiencia directa de la luna, no la comprensión intelectual del dedo (Yamada, 2005, p. 101).

 

Así que, si estás buscando respuestas fáciles y soluciones rápidas, los koans no son para ti. Pero si te gusta desafiar tus propios límites y explorar los misterios de la mente, entonces adelante, lánzate a la piscina de los koans. Ahogarte no podrás, pero salir renovado, quién sabe.

En resumen: Los koans son como un entrenamiento mental de alta intensidad. Si los dominas, podrás ver la realidad con ojos nuevos. Si te frustran, al menos tendrás una buena anécdota para contar en las reuniones familiares.

Algunos ejemplos:

 

Un maestro guardó silencio durante una hora. ¿Qué enseñó?

Un maestro llenó una taza de té hasta que se derramó. Luego, le preguntó a un estudiante: «¿Por qué se derramó el té?»

Un hombre emprendió un viaje. Al final del viaje, ¿era la misma persona?

Un maestro rompió un espejo y les dijo a sus estudiantes: «¿Qué ven?»

Un maestro le mostró a un estudiante un árbol en el jardín y le preguntó: «¿Está el árbol dentro o fuera de tu mente?»

 

Mateo Zalamea. Estudiante de artes marciales, derecho e historia.

 

Referencias

  • Aitken, R. H. (2002). The Gateless Barrier: Zen Comments on the Mumonkan. Shambhala Publications.
  • Hoffman, Y. (2018). The Sound of One Hand Clapping: The Book of Zen Koans. Tuttle Publishing.
  •  Suzuki, D. T. (1970). Zen Mind, Beginner’s Mind. Weatherhill.
  • Yamada, K. (2005). The Art of Zen: Zen as Taught by the Venerable Master Hakuin. Shambhala Publications.

 

Imagen tomada de dw.com e intervenida digitalmente.

 

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